A 50 años de la reforma con la que Suárez abrió el camino a la democracia española
El 8 de octubre de 1976, Adolfo Suárez defendió su reforma ante el Consejo Nacional del Movimiento, una instancia previa al debate en las Cortes franquistas.
- Suárez defendió la reforma ante el Consejo Nacional del Movimiento el 8 de octubre de 1976.
- El dictamen del Consejo era obligatorio, pero no vinculante.
- Suárez y Fernández-Miranda negociaron con los distintos sectores del franquismo.
- La ley abrió el camino a los partidos legalizados, las elecciones de 1977 y la Constitución de 1978.
España se acerca al cincuentenario de un paso decisivo de su transición democrática: la defensa de la Ley para la Reforma Política que Adolfo Suárez llevó al Consejo Nacional del Movimiento el 8 de octubre de 1976. El presidente del Gobierno buscaba un dictamen favorable de ese órgano del franquismo antes de que el proyecto llegara a las Cortes.
El Consejo, cuyo origen se remontaba a 1937, intervenía en la tramitación de las leyes fundamentales del régimen. Su informe era obligatorio, aunque no vinculante. La reforma debía atravesar esa instancia para avanzar dentro del marco legal vigente y abrir el camino hacia un sistema democrático.
Según el historiador Francisco J. Leira-Castiñeira, autor de Retrato de la Transición, las negociaciones recayeron principalmente en Suárez y en el presidente de las Cortes, Torcuato Fernández-Miranda. Ambos identificaron distintas posiciones dentro de las instituciones franquistas y mantuvieron contactos individuales: ante los continuistas presentaron la iniciativa como una evolución del sistema; ante los reformistas, como una vía para el cambio político.
El proceso transcurría en un país con una creciente movilización vecinal y sindical por las libertades, atravesado también por el terrorismo de ETA y de la extrema derecha. Leira-Castiñeira describe una sociedad con miedo, pero con voluntad de participar en política y avanzar hacia la democracia sin más derramamiento de sangre.
José Manuel Otero Novas, entonces director general de Política Interior y colaborador cercano de Suárez, recuerda que el Gobierno temía que las negociaciones fracasaran. Por eso evaluaba alternativas legales para sostener la transición. Según su testimonio, esas opciones exigían un mayor compromiso del rey Juan Carlos, algo que el Ejecutivo procuraba evitar. Rafael Arias-Salgado, exministro de UCD y presidente de la Fundación Transición Española, atribuye el aval del Consejo a que el proyecto respetó la legalidad vigente.
La Ley para la Reforma Política proporcionó el marco previo para la legalización de los partidos y las elecciones constituyentes de 1977, seguidas por la aprobación de la Constitución de 1978. Otero Novas la considera el hecho más trascendente de la Transición, incluso por encima de la Carta Magna, por haber permitido iniciar el paso de la dictadura a la democracia.
Por qué importa: Para un lector argentino, el caso español aporta una referencia histórica sobre cómo las negociaciones y las reglas institucionales pueden facilitar la salida de una dictadura.