Caputo negó una recesión y atribuyó el menor crecimiento a factores externos y políticos
El ministro de Economía sostuvo que la actividad sigue creciendo, aunque a menor ritmo, y cuestionó la volatilidad de la medición desestacionalizada del EMAE.
- Caputo sostuvo que la economía sigue creciendo, aunque a menor ritmo.
- El ministro citó un avance mensual del 0,2% en la tendencia-ciclo del EMAE.
- Atribuyó la desaceleración al contexto internacional y a la incertidumbre política.
- Reconoció una suba del riesgo país respecto de los niveles que había alcanzado.
- Esperaba mejores datos de actividad para agosto y septiembre, sin adelantar cifras.
El ministro de Economía, Luis Caputo, negó que la Argentina esté en recesión y sostuvo que la actividad atraviesa una etapa de crecimiento más lento. Tras participar de la Argentina Week en París, atribuyó esa desaceleración a los shocks internacionales y a la incertidumbre política.
Caputo afirmó que el componente tendencia-ciclo del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) crece un 0,2% mensual y acumula 29 meses de expansión. Según su interpretación, ese indicador permite observar mejor el rumbo de la economía. También cuestionó la volatilidad de la serie desestacionalizada y sugirió que existe un problema de medición.
El funcionario sostuvo que el temor a un regreso del kirchnerismo frena decisiones de inversión de largo plazo. En su evaluación, la incertidumbre sobre la continuidad de las políticas económicas lleva a postergar proyectos. A esos factores sumó el impacto del petróleo y de las tasas de interés en Estados Unidos, que, según señaló, afectan el crecimiento y la inflación en distintos países.
Sobre el riesgo país, Caputo destacó que había descendido desde niveles de entre 2.500 y 3.000 puntos básicos hasta alrededor de 600. Reconoció, a la vez, que el indicador había estado entre 400 y 450 puntos, y atribuyó parte de ese aumento al contexto internacional. Esas cifras corresponden a los niveles mencionados por el ministro durante sus declaraciones.
Caputo también afirmó que la pobreza bajó, aunque reconoció que todavía permanece alta, y defendió una estrategia económica de largo plazo. Respecto de la actividad de agosto y septiembre, dijo que esperaba mejores resultados y mencionó la recaudación de septiembre como un indicio favorable, sin anticipar cifras. Además, aclaró que las inversiones anunciadas necesitan tiempo para concretarse.
Por qué importa: El ritmo de la actividad influye en el empleo, los ingresos y las decisiones de inversión en la Argentina.