Don Quijote: cómo Cervantes construye una historia con varios narradores
La novela incorpora un autor ficticio, un manuscrito en árabe y una traducción que permiten contar las aventuras del protagonista desde distintas voces.
- Cervantes incorpora distintas voces dentro de la novela.
- El relato se interrumpe en el capítulo VIII por falta de una continuación.
- En el capítulo IX aparecen manuscritos en árabe atribuidos a Cide Hamete Benengeli.
- Una traducción permite que la narración continúe.
En Don Quijote de la Mancha, Miguel de Cervantes construye una historia que también muestra cómo se cuenta una historia. Entre el escritor y las aventuras del protagonista aparecen narradores, documentos y traducciones: distintas capas que forman parte de la ficción.
Una de esas voces es la del llamado «segundo autor», quien se dirige a los lectores y presenta el relato. En el prólogo, esa relación con el personaje queda expresada en una frase: «aunque parezco el padre, soy padrastro de Don Quijote».
El mecanismo se vuelve visible al llegar al capítulo VIII, cuando la narración queda interrumpida porque falta la continuación de la historia. Ese corte introduce un problema dentro de la propia novela: para seguir contando las aventuras, hace falta encontrar el texto que las conserva.
En el capítulo IX, la búsqueda lleva al segundo autor al Alcaná de Toledo, donde encuentra unos manuscritos escritos en árabe. Allí aparece Cide Hamete Benengeli, a quien la ficción atribuye la historia de Don Quijote. Es otro personaje creado por Cervantes, incorporado como autor del documento.
La traducción de esos manuscritos permite retomar el relato. Así, Cervantes coloca entre los acontecimientos y sus lectores una cadena de intermediarios: un autor ficticio, un traductor y una voz que presenta la historia. Las aventuras de Don Quijote conviven con esa pregunta por el origen de lo que se lee.
Por qué importa: Para un lector argentino, conocer este recurso ofrece una puerta de entrada a un clásico en castellano y a la pregunta de quién cuenta cada historia.