El FMI pide a México acelerar el ajuste fiscal para reducir la deuda pública
El organismo proyecta una deuda pública del 62,9% del PBI en 2027 y recomienda cambios en subsidios, impuestos y finanzas de Pemex.
- Deuda en aumento: el FMI proyecta un 62,1% del PBI en 2026 y un 62,9% en 2027.
- Ajuste fiscal: recomienda revisar subsidios, impuestos y las finanzas de Pemex.
- Crecimiento moderado: estima un avance del 1,5% este año y del 1,8% el próximo.
- Inflación persistente: el retorno duradero a la meta del 3% llegaría a principios de 2028.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendó a México acelerar la consolidación fiscal para poner la deuda pública en una trayectoria descendente. El organismo reconoció que el ajuste continuó en 2026, aunque a un ritmo menor que en 2025, y estimó que la deuda bruta del sector público alcanzaría el 62,1% del PBI este año y el 62,9% en 2027.
Según la evaluación del FMI, la propuesta de presupuesto para 2027 prevé una reducción del desequilibrio fiscal más gradual que la anunciada previamente y un aumento de la deuda en los años siguientes. Para recuperar margen de maniobra, el organismo propuso mejorar la focalización de los programas sociales, retirar progresivamente los subsidios a los combustibles y fortalecer de forma duradera las finanzas de Pemex.
Las recomendaciones también incluyen aumentar los impuestos subnacionales sobre propiedades y vehículos, eliminar paulatinamente los incentivos fiscales en zonas fronterizas, ampliar el impuesto al carbono y reformar el impuesto sobre la renta de las personas físicas. El FMI valoró los planes de inversión en infraestructura, pero pidió controles adicionales para evitar que se postergue el reconocimiento de gastos o se acumulen obligaciones potenciales por proyectos mixtos.
En materia de actividad, el organismo proyectó un crecimiento del 1,5% para 2026 y del 1,8% para 2027, apoyado por la aceleración de las exportaciones hacia Estados Unidos y un impacto limitado del aumento mundial de los precios de la energía. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público sostuvo que la consolidación fiscal seguirá de manera gradual en 2026, luego de la reducción del déficit en 2025.
El FMI recomendó al Banco de México mantener una política monetaria moderadamente restrictiva hasta que haya señales claras de una disminución de las presiones sobre la inflación subyacente. Estimó que la inflación al consumidor cerraría 2026 en el 3,6% y bajaría al 3,3% en 2027, con un regreso duradero a la meta del 3% recién a principios de 2028. También planteó que podría ser necesario endurecer la política monetaria si la desinflación se frena o nuevos aumentos de energía y alimentos se trasladan al resto de los precios.
El organismo calificó al sistema financiero mexicano como sólido, con baja morosidad y reservas adecuadas de capital y liquidez. Las pruebas de estrés del Banco de México mostraron capacidad para resistir shocks importantes, incluida una fuerte desaceleración de la demanda estadounidense. Aun así, el FMI pidió monitorear la relación entre la deuda soberana y los bancos y reforzar la aplicación del marco contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo.
Por qué importa: Para un lector argentino, el caso mexicano permite comparar cómo otra economía latinoamericana enfrenta el desafío de reducir la deuda y la inflación mientras busca sostener el crecimiento.