El Met y Balthus: la decisión de mantener una obra cuestionada en 2017
El museo de Nueva York rechazó retirar “Thérèse Dreaming” tras una petición con diez mil adhesiones y defendió el derecho del público a verla y cuestionarla.
- La petición de 2017 reunió diez mil adhesiones.
- Mia Merrill pidió retirar la pintura o agregar una explicación.
- El Met mantuvo “Thérèse Dreaming” en exhibición.
- Las autoridades defendieron tanto la exposición como el derecho a protestar.
En 2017, el Metropolitan Museum de Nueva York decidió mantener expuesta “Thérèse Dreaming”, una pintura de Balthus cuestionada mediante una petición que reunió diez mil adhesiones. La institución sostuvo que las críticas podían convivir con la exhibición de la obra.
El reclamo fue iniciado en noviembre de ese año por Mia Merrill, una visitante del museo. Solicitó que se retirara el cuadro o se incorporara una explicación sobre su carácter controvertido. Merrill consideraba que exhibirlo sin aclaraciones contribuía a la sexualización infantil y vinculó su pedido con las denuncias de abuso sexual que atravesaban Estados Unidos.
La pintura, realizada en 1938, muestra a Thérèse Blanchard, una niña de unos doce o trece años, sentada con los ojos cerrados y una pierna levantada, en una posición que deja visible su ropa interior. Merrill aclaró que su propuesta no buscaba destruir la obra.
Kenneth Weine, responsable de comunicación del Met, explicó que la controversia ofrecía una oportunidad para conversar. También sostuvo que las artes visuales permitían reflexionar sobre el pasado y el presente, como parte de la respuesta institucional al pedido.
Daniel Weiss, entonces presidente y director ejecutivo del museo, defendió el derecho de los visitantes a pasar de largo, protestar y publicar críticas. A la vez, afirmó que la institución no tenía la obligación de censurar su colección ante cada cuestionamiento y señaló que las obras no se exhibían para complacer a todo el público.
Por qué importa: El caso aporta un antecedente para discutir en Argentina cómo deben responder los museos a reclamos sobre obras cuestionadas y el acceso del público a ellas.