El uso de IA para corregir textos abre preguntas sobre el estilo propio

· Notia

El escritor Quintín contó que dejó de pedirle correcciones a ChatGPT al advertir que esa práctica podía modificar su manera de escribir.

El escritor Quintín contó que usó ChatGPT durante un breve período para revisar sus textos y sugerir mejoras de redacción. Aceptó algunas propuestas, pero después abandonó esa práctica por una preocupación personal: empezar a escribir anticipando las correcciones de la herramienta.

Su decisión estuvo vinculada con el valor que les asigna a las imperfecciones de su prosa. Para el escritor, intentar producir un texto que la IA no tuviera nada que corregir podía llevarlo a perder rasgos propios. Se trata de su evaluación sobre su experiencia, sin una comparación de textos que permita establecer ese efecto.

Quintín también relató el uso cotidiano que hace Flavia, su compañera, de los asistentes de IA. Según su testimonio, ella conversa con ChatGPT para hacer consultas y pedir asesoramiento, y también recurrió a Gemini mientras leía un libro en italiano.

En ese intercambio, una consulta por la palabra “dicondra” llevó a Gemini a identificar el capítulo “El prado infinito”, de Palomar, de Italo Calvino, según el relato del escritor. La conversación continuó con bromas y luego fue compartida con ChatGPT. La anécdota reúne dos usos de estas herramientas presentes en su experiencia: la consulta sobre una lectura y el intercambio conversacional.

Por qué importa: Para quienes escriben o trabajan con textos en la Argentina, esta experiencia plantea cómo incorporar correcciones de IA sin perder decisiones personales de estilo.

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