Falló la ejecución de Christa Pike en Tennessee y la trasladaron a un hospital
La defensa informó que recibió medidas para salvarle la vida tras la inyección letal; es el segundo procedimiento fallido en el estado este año.
- La defensa de Pike informó que necesitó medidas para salvarle la vida tras recibir pentobarbital.
- Tennessee registró su segundo procedimiento de ejecución fallido del año.
- El DPIC contabilizó 47 ejecuciones en 2025, frente a 25 en 2024.
- Gallup midió un apoyo del 52% a la pena de muerte en 2025, el menor en 50 años.
Christa Pike, una mujer de 50 años condenada a muerte en Tennessee, fue trasladada a un hospital después de que fallara el intento de ejecutarla mediante una inyección letal. Su defensa informó que recibió dos jeringas de pentobarbital y que, posteriormente, necesitó medidas para salvarle la vida. Los detalles sobre qué falló en el procedimiento todavía no están esclarecidos.
Pike fue condenada a muerte en 1996 por el asesinato de Colleen Slemmer, de 19 años. El intento de ejecución estuvo precedido por una batalla judicial durante el miércoles. Es el segundo procedimiento fallido en Tennessee este año: en mayo, las autoridades aplazaron la ejecución de Tony Carruthers porque el personal no pudo encontrar una vena para administrar la inyección.
La inyección letal concentra alrededor del 89% de las ejecuciones realizadas en Estados Unidos desde 1976, según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte (DPIC). Ese año, la Corte Suprema levantó la prohibición temporal de la pena capital. Desde entonces, el organismo contabiliza 1.683 personas ejecutadas, entre ellas 18 mujeres.
Los protocolos cambiaron con el tiempo. Muchos estados utilizaban una combinación de un anestésico o sedante, un agente paralizante y cloruro de potasio para detener el corazón. La decisión de fabricantes de dejar de suministrar medicamentos para ejecuciones y las restricciones europeas a su exportación redujeron la disponibilidad. Varios estados pasaron a utilizar pentobarbital como único fármaco, un esquema que el gobierno federal adoptó en 2019.
Según los registros del DPIC, en 2025 hubo 47 ejecuciones, frente a las 25 de 2024: fue el mayor total anual desde 2009. Florida concentró 19, aproximadamente el 40% del total nacional. La pena de muerte sigue siendo legal en 27 estados y también está prevista en la legislación federal y militar, aunque California, Ohio, Oregón y Pensilvania tienen suspendidas las ejecuciones.
El aumento de las ejecuciones convive con un menor respaldo social. Una encuesta de Gallup registró en 2025 un apoyo del 52%, el nivel más bajo en 50 años. La oposición alcanzó el 44%, su mayor registro desde mayo de 1966. El caso de Pike vuelve a poner en discusión los procedimientos utilizados para aplicar la pena capital y las consecuencias de sus fallas.
Por qué importa: Para un lector argentino, el caso permite entender el debate sobre la pena de muerte en Estados Unidos y los riesgos de los procedimientos con los que se aplica.