Los bonos emergentes resisten mejor la presión de las tasas de Estados Unidos
La deuda emergente en moneda local mantiene un mejor desempeño anual que la de países desarrollados, pese al aumento de las tasas estadounidenses.
- La deuda emergente en moneda local quedó sin cambios en el año tras las ventas de septiembre.
- Los bonos de mercados desarrollados acumulan una caída del 4,5%, según un índice de Bloomberg.
- El rendimiento del Tesoro estadounidense a diez años pasó del 4,8% al 5,3% en un mes.
- Una caída de las acciones estadounidenses podría debilitar la demanda de activos emergentes.
Los bonos de países emergentes muestran una mayor resistencia frente a la caída global de la deuda soberana. El índice de JPMorgan que sigue títulos emergentes en moneda local quedó sin cambios en el año después de las ventas de septiembre, mientras que un indicador de Bloomberg para bonos de mercados desarrollados acumula una pérdida del 4,5%.
La diferencia aparece en un contexto de mayores rendimientos en Estados Unidos y fortalecimiento del dólar. La tasa de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años pasó del 4,8% al 5,3% durante el último mes. En Sudáfrica y Chile, los rendimientos soberanos aumentaron menos; en Brasil, bajaron. Cuando el rendimiento de un bono sube, su precio cae.
Eva Sun-Wai, gestora de carteras de M&G, atribuyó esa resistencia a una mayor disciplina fiscal, al fortalecimiento de las instituciones y a la respuesta frente a la inflación después de la pandemia. Werner Gey van Pittius, codirector de inversiones de renta fija de Ninety One, también destacó que los emergentes soportaron el aumento de las tasas estadounidenses mejor de lo que esperaba.
El desempeño reciente recortó las ganancias previas: según el índice de JPMorgan, los bonos emergentes en moneda local habían ganado un 18% el año pasado y acumulaban un avance del 3,5% hasta fines de agosto. Luis Costa, jefe global de estrategia de mercados emergentes de Citi, señaló que la mayoría de los índices amplios de deuda emergente retrocedió durante el último mes, aunque las tasas de muchos países subieron menos que las estadounidenses.
La resistencia tiene límites. Costa advirtió que una caída de las acciones estadounidenses provocada por los mayores rendimientos podría reducir la demanda de activos de riesgo, incluida la deuda emergente. James Lord, estratega de Morgan Stanley, sostuvo que las tasas de Estados Unidos y un dólar más fuerte dificultan el escenario, aunque los fundamentos más sólidos y la volatilidad contenida favorecen retornos moderados.
En varios países emergentes, la presión del petróleo y la inflación llevó a los bancos centrales a mantener tasas domésticas relativamente altas, también al descontar la inflación. Harriet Ballard, gestora de Aviva Investors, indicó que mantiene posiciones que se beneficiarían si las monedas emergentes superan al dólar, apoyada en su evaluación favorable del crecimiento y la credibilidad fiscal de esas economías.
Por qué importa: Para un lector argentino, las tasas estadounidenses y la demanda de deuda emergente ayudan a entender el contexto internacional que enfrentan los bonos locales.