Melconian cuestionó el ritmo de las reformas y el efecto del tipo de cambio
El economista valoró la baja de la inflación y el rumbo fiscal, pero advirtió sobre las dificultades del empleo, los salarios y la actividad.
- Melconian respaldó el rumbo fiscal y la baja de la inflación, pero cuestionó la ejecución del programa.
- Advirtió que el tipo de cambio acelera las quiebras y que las reformas avanzan lentamente.
- Señaló al empleo, los salarios y el poder adquisitivo como los principales focos de tensión.
- Las exportaciones sostienen el esquema, aunque alertó sobre la salida de divisas y las reservas.
Carlos Melconian cuestionó el ritmo de las reformas económicas del Gobierno y sostuvo que el nivel del tipo de cambio agrava las dificultades de las empresas. “Este tipo de cambio acelera las quiebras”, afirmó el expresidente del Banco Nación, quien valoró la vocación fiscal y la baja de la inflación, aunque consideró que esos avances no alcanzan para dar por resueltos los problemas económicos.
El economista señaló que las reformas laborales, impositivas y las medidas para recuperar la circulación de dinero avanzan lentamente. En su análisis, esas demoras ayudan a explicar el estancamiento de la actividad y contrastan con el impulso de sectores como la minería, la energía y el campo, que vinculó con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Melconian describió a 2026 como un año de menor tensión financiera, pero de mayores dificultades en la economía cotidiana. Ubicó al poder adquisitivo, el empleo y los salarios en el centro de esa discusión. También rechazó la idea de que la macroeconomía ya está ordenada y solo falta que sus resultados lleguen a las empresas y los hogares: a su entender, todavía quedan tareas de fondo.
En el frente externo, sostuvo que las exportaciones de Vaca Muerta y del campo aportan dólares que permiten sostener el esquema. Sin embargo, advirtió que una parte importante de esas divisas vuelve a salir por turismo, consumos con tarjeta y formación de activos en el exterior. Su diagnóstico incluyó fragilidades relacionadas con las reservas y los pagos de deuda.
De cara a 2027, planteó como interrogante si podrían coincidir las tensiones financieras con las dificultades de la actividad y los ingresos. Consideró que Javier Milei sigue siendo competitivo electoralmente y que un próximo gobierno podría recibir una situación mejor que la de 2023, aunque con reformas pendientes. También criticó la comunicación oficial por su efecto sobre las expectativas y las diferencias entre los anuncios y los resultados.
Por qué importa: Su diagnóstico pone el foco en cómo la política económica afecta el trabajo, el poder de compra y la continuidad de las empresas argentinas.