Moody’s analiza cómo la caída de la natalidad presiona a la economía mundial

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El envejecimiento poblacional reduce la oferta de trabajadores y aumenta las exigencias sobre las jubilaciones, la salud y las cuentas públicas.

La caída de la natalidad y el envejecimiento de la población están cambiando las condiciones de crecimiento de la economía mundial. Un informe de Moody’s Ratings identifica cuatro canales de impacto: la disponibilidad de trabajadores, las finanzas públicas, el consumo y los patrones de ahorro e inversión.

El diagnóstico destaca que muchas de las principales economías envejecen al mismo tiempo. Según las cifras que presenta Moody’s, el promedio mundial de hijos por mujer pasó de 4,9 en 1950 a alrededor de 2,2, cerca del nivel de reemplazo generacional de 2,1. Más del 70% de la población mundial vive en países con valores iguales o inferiores a ese umbral. En la Argentina, el informe de Estadísticas Vitales del Ministerio de Salud registra una caída del 40% de la tasa de natalidad entre 2014 y 2024.

El primer efecto es una menor disponibilidad de mano de obra, que limita el crecimiento potencial si no se compensa con aumentos de productividad. En las economías del G7 hay alrededor de tres personas en edad de trabajar por cada mayor de 65 años; esa relación bajaría a unas dos en 2050. Moody’s advierte que la jubilación de grandes grupos de trabajadores también reduce el margen para compensar esa salida con una mayor participación laboral.

El segundo canal son las cuentas públicas: aumentan las necesidades de financiamiento de jubilaciones, salud y cuidados de largo plazo mientras se reduce la base que sostiene esos gastos. La calificadora señala que esa presión puede aparecer décadas antes de que disminuya la población total. Los países con deuda elevada, poco margen fiscal o sistemas de protección más amplios enfrentarán decisiones más difíciles.

El tercer efecto alcanza al consumo. Según Moody’s, las poblaciones de mayor edad tienden a consumir menos y a modificar sus prioridades. Ganan peso la salud, los servicios para la jubilación y las viviendas adaptadas, mientras pierden impulso las actividades vinculadas con la formación de hogares, la educación y los consumidores jóvenes.

El cuarto canal involucra el ahorro y los mercados de capitales. El informe anticipa una gran transferencia de patrimonio hacia herederos y otros beneficiarios, aunque su efecto sobre la inversión es incierto. Para Moody’s, el resultado dependerá tanto del volumen de activos transferidos como de quién los reciba y del destino que les dé.

Por qué importa: Para la Argentina, la caída de la natalidad plantea desafíos sobre cómo financiar las jubilaciones y la salud y sostener el crecimiento económico.

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