Cómo el desplazamiento polar verdadero puede modificar el clima de la Tierra
Un estudio divulgado en Science vincula cuatro episodios de reorientación de las capas externas del planeta con cambios en las latitudes y la circulación oceánica.
- El desplazamiento polar verdadero reorienta las capas externas respecto del eje de rotación.
- El estudio describe cuatro episodios ocurridos entre 320 y 50 millones de años atrás.
- Los cambios de latitud pueden modificar las temperaturas de regiones enteras.
- La reorganización oceánica puede alterar la distribución del calor global.
Un estudio divulgado en la revista científica Science describe cuatro episodios de desplazamiento polar verdadero y los vincula con cambios en el clima global. El fenómeno consiste en una reorientación de las capas externas de la Tierra respecto de su eje de rotación, que puede llevar regiones continentales hacia otras latitudes.
El proceso responde a cambios en la distribución de la masa del planeta. Los movimientos del manto, el hundimiento de placas tectónicas y la formación de grandes cordilleras pueden modificar su equilibrio. Esa reorganización cambia la posición de la superficie respecto del eje, sin implicar que este pase a apuntar hacia otra estrella.
El trabajo ubica los episodios hace entre 320 y 280 millones de años, durante la consolidación de Pangea; entre 150 y 140 millones de años, en la transición del Jurásico al Cretácico; entre 100 y 90 millones de años, en el Cretácico; y entre 60 y 50 millones de años, durante el Paleógeno temprano. Para el episodio del Cretácico, describe un desplazamiento de aproximadamente 10 grados de la litosfera, la capa rígida exterior del planeta.
La conexión con el clima está en el cambio de latitud y en la redistribución de los océanos. Una región que se desplaza hacia el ecuador o hacia los polos puede experimentar otras condiciones térmicas. A su vez, una reorganización de las corrientes marinas modifica el transporte de calor entre distintas zonas del mundo.
Surendra Adhikari, geofísico del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, explica que las grandes redistribuciones de masa en la corteza y el manto alteran la inercia terrestre y pueden afectar a los océanos. Benedikt Soja, profesor de Geodesia Espacial de la Escuela Politécnica de Zúrich, recurre a la comparación con una patinadora que extiende los brazos: cambiar cómo se reparte la masa modifica las condiciones de rotación.
Los episodios analizados pertenecen a un pasado de decenas y cientos de millones de años. Su estudio aporta elementos para reconstruir la relación entre la dinámica interna de la Tierra, la ubicación de los continentes y las transformaciones del clima a escala geológica.
Por qué importa: Para un lector argentino, ayuda a entender cómo la posición de los continentes y las corrientes oceánicas influyeron en el clima a lo largo de la historia del planeta.