García Cuerva llamó en Luján a superar la descalificación y fortalecer los vínculos
Al cerrar la peregrinación juvenil, el arzobispo de Buenos Aires pidió frenar la intolerancia y acompañar a quienes atraviesan situaciones difíciles.
- García Cuerva encabezó la misa de cierre de la 52ª peregrinación juvenil a Luján.
- Pidió superar la descalificación, la intolerancia y la violencia física y verbal.
- Convocó a respetar a quienes piensan distinto y recomponer los vínculos sociales.
- Reclamó acompañamiento para adultos mayores, personas con discapacidad y quienes viven situaciones de vulnerabilidad.
El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, pidió superar la descalificación y la violencia en las relaciones sociales durante la misa de cierre de la 52ª peregrinación juvenil a la Basílica de Luján. Ante los asistentes, convocó a fortalecer los vínculos y construir una convivencia basada en el respeto.
En su homilía, el religioso describió la intolerancia y las agresiones físicas y verbales como heridas que afectan al conjunto de la sociedad. Su mensaje puso el foco en la necesidad de recomponer las relaciones entre las personas y dejar atrás el desprecio hacia los demás.
García Cuerva vinculó ese llamado con la experiencia religiosa de la peregrinación. Planteó que el abrazo de la Virgen de Luján debe traducirse en un compromiso concreto al regresar a los hogares: acercarse a quienes están agotados o necesitan compañía, y también a quienes piensan distinto.
El arzobispo mencionó especialmente a los adultos mayores, las personas con discapacidad y sus familias, quienes no tienen trabajo y quienes duermen en la calle. También pidió acompañar a los adolescentes atravesados por el consumo de drogas. Con esa enumeración, extendió su convocatoria a una fraternidad que incluya a todos.
Por qué importa: El mensaje pone en discusión la convivencia entre argentinos y el acompañamiento a personas que enfrentan dificultades sociales.