Una excurtiembre se convirtió en un complejo turístico en la selva de Misiones

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Guillermo Lirussi y Anabel Serdiuk desarrollaron Momora Distrito Selva en Santa Ana, con cuatro domos y un restaurante en un predio de 60 hectáreas.

Una curtiembre que dejó de funcionar en la década del 90 es hoy el centro de Momora Distrito Selva, un emprendimiento turístico de Guillermo Lirussi y Anabel Serdiuk en Santa Ana, Misiones. El complejo ocupa un predio de 60 hectáreas y combina alojamiento en domos con un restaurante y espacios comunes dentro del antiguo edificio industrial.

Según contó Lirussi, la búsqueda comenzó con la idea de encontrar un lugar con costa y selva, aunque todavía no habían definido si tendría un destino comercial. En 2011 compraron las primeras diez hectáreas y luego adquirieron el terreno donde estaba la fábrica abandonada. La reconstrucción del edificio demandó cinco años de trabajo.

Lirussi, contador y consultor independiente, explicó que el proyecto se concretó con esfuerzo familiar, sin una corporación detrás. Su socia, Serdiuk, es oriunda de Oberá y sommelier, además de maestra de reiki y dermocosmiatra. El alojamiento abrió en diciembre de 2022, seis meses después de la puesta en marcha del restaurante.

La antigua curtiembre reúne la recepción, el living, una pileta interior y el comedor. La recuperación conservó el techo con vigas de urunday y los fulones de lapacho: grandes tambores que se utilizaban para mezclar las pieles con sales y agua. Esos elementos industriales forman parte de la ambientación actual.

El complejo tiene cuatro domos: tres con capacidad para hasta tres personas y uno para dos. Cada unidad cuenta con 55 metros cuadrados cubiertos, un deck de 75 metros cuadrados, una pequeña pileta privada y acceso individual. El predio también dispone de una pileta exterior, 500 metros de costa y un sendero de 600 metros hasta el arroyo Santa Ana.

La propuesta gastronómica incluye pacú, bife de chorizo, buñuelos de espinaca y mandioca frita. Para Lirussi, el atractivo del proyecto está en la combinación del edificio recuperado con su entorno natural: “Me enamoró la conjunción entre lo que quedaba de la fábrica y este último rincón de selva paranaense”.

Por qué importa: El proyecto muestra cómo un emprendimiento familiar puede recuperar un edificio industrial en desuso y sumar una propuesta turística en Misiones.

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